Kangaroo Island

Kangaroo Island inspira libertad y aire fresco. Un perfecto escenario para ver canguros y koalas en su hábitat, una oportunidad ideal para disfrutar de la naturaleza, relajarte en sus playas o contemplar sus puestas de sol de infarto.

Y es que después de casi 10 días en Australia aún no nos habíamos cruzado con ningún canguro!!! Ya nerviosos, teníamos puestas todas nuestras esperanzas en esta isla.

¿Cómo llegar a Kangaroo Island?

Es un largo viaje, dos horas hasta el puerto de Cape Jervis, ahí zarpamos en un ferry hasta la isla (1h aprox.). Nosotros nos quedamos 2 días en esta isla, e hicimos las siguientes paradas.

Día 1. Recorrido por Kangaroo Island (02/10)

  • Visita a una granja familiar donde fabricaban miel, te cuenta qué tipo de abejas se crían allí, la miel pura que producen y por qué están tan aisladas en esa zona.
  • Seal Bay: donde podrás ver focas australianas a sus anchas, descansando a la orilla del Mar.
  • Fuimos a una exhibición de aves rapaces, para ver sus colores y formas de cerca.
  • Y para terminar el día de una forma muy divertida, fuimos a dar de comer a los pelícanos. ¡Todo un espectáculo!.
  • En el recorrido vimos canguros por todos lados, cómo saltan y la forma tan peculiar de desplazarse. ¡Son geniales!.
  • Para terminar el día, llegamos a cenar al hotel (Mercure Kangaroo Island Lodge) y disfrutamos de una rica comida allí.
  • Y por si no habíamos tenido bastante encima, fuimos a hacer un paseo nocturno en busca de wallabies y zorros. Nos dejaron unas linternas y nos indicaron un camino por donde debíamos ir a buscarles. Lo que parecía una idea muy graciosa luego totalmente a oscuras daba un poco de miedo, sobre todo cuando empiezas a escuchar algún sonido de zorro. Noche cerrada, todo a oscuras, tu sólo frente a una multitud de sombras y sonidos que se mueven entre los árboles. Al final conseguimos ver algún wallabie y disfrutamos de la noche estrellada.

Día 2. Recorrido por kangaroo Island (03/10)

El segundo día de la excursión esto es lo que hicimos:

  • Visita a una destilería familiar de aceite de eucalipto. Resulta curioso ver cómo hacen todo el proceso.
  • Parque Kangaroo Island Wildlife Park. Lo llaman parque salvaje pero lo cierto es que no están los animales en libertad. Aún así, aquí tienes la oportunidad de dar de comer a canguros, acariciarlos, ver koalas y achucharlos. ¡Una monada, nosotros volvimos encantados! Hay otros animales en el parque pero pasaron a segundo plano al ver a los koalas.

Kangaroo island

  • Remarkable rocks, conjunto de rocas situadas en lo alto de un acantilado. Una vista espectacular!
  • Después fuimos al faro de Cape du Couedic y bajamos hasta el mirador formado por un arco natural de rocas que hacen de ventana al mar. Una verdadera pasada, ¡alucinante!. En esta zona también puedes ver las focas “neozelandesas” que nada tienen que ver con las australianas, mucho más activas. Se encuentran tumbadas en las rocas y jugando en el mar.
  • Recorrido por los senderos de Flinder Chase National park.
  • Y para cerrar el día, hicimos un breve paseo por Hanson Bay Wildfire Sanctuary, donde verás koalas acurrucados en los eucaliptos durmiendo a pierna suelta.

Con esto emprendemos el camino de vuelta hacia el ferry que salía a las 19:30 (el último de la tarde). Compramos algo para cenar en el ferry porque llegábamos sobre las 10:30 al hotel de Adelaide.

Vuelta al aeropuerto de Adelaide

Al día siguiente volábamos hacia Melbourne desde Adelaide, 1hora aproximada de trayecto. Para llegar al aeropuerto de Adelaide cogimos un taxi (21$), porque no conseguimos cerrar el shuttle como en la ida.

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