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ASILAH, UNO DE LOS PUEBLOS MÁS BONITOS DE MARRUECOS – FIN DE SEMANA

A todos los que busquéis planes diferentes para disfrutar el fin de semana, os va a encantar este destino. Porque tenemos muy cerca de España un destino tan exótico como relajado: Asilah. El que era un secreto a voces ya no lo es, y está ciudad está viviendo un auténtico boom en cuanto a turismo se refiere. De hecho, ha aumentado muchísimo la compra de inmuebles por parte de turistas europeos.
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MARRUECOS: DE FEZ A RABAT (3 DÍAS)

En este recorrido de 3 días, visitamos 3 de las Ciudades Imperiales de Marruecos: Fez, Meknes y Rabat, además de las ruinas mejor conservadas del país -Volúbilis- y un pueblo con mucho encanto -Mukay Idrish-.

No te pierdas nuestra guía de viaje!!

Resumen del viaje: 

DÍA 1: Vuelo de Madrid a Rabat. Noche en Fez
DÍA 2: Fez
DÍA 3: Volubilis, Mulay Idris, Meknes. Noche en Rabat.
DÍA 4: Rabat. Vuelo de vuelta a Madrid
DÍA 1: Vuelo de Madrid a Rabat. Noche en Fez.
El viernes, cogemos el vuelo de la tarde de Ryanair de Madrid a Rabat. Una vez en el aeropuerto, recogemos el coche que hemos alquilado por 3 días y conducimos durante 210 km (2 horas) hasta llegar a Fez. La carretera está fenomenal, con un peaje de 5 euros.
Poco previsores, nos llevamos ni GPS ni siquiera un mapa para saber dónde está nuestro hotel, en la medina de Fez. No obstante, pocos mapas sirven en la medina, un extensísimo conjunto de callejuelas peatonales ensortijadas donde es prácticamente imposible saber moverte si no eres de allí. A nosotros no nos quedó más remedio que pedirle a un chico que se montara en el coche con nosotros y nos lleve hasta la puerta de la Medina más cercana a nuestro hotel, donde aparcamos el coche en un parking al aire libre que parece vigilado.
Son las 21:00 h, pero no hay ni un alma por la Medina. Llegamos a nuestro hotel, un auténtico y antiguo riad donde nos reciben con un delicioso té de menta. Se llama Riad Meski, y podéis verlo pinchando aquí.
FEZ
 Arriba, interior del Riad Meski
FEZ Arriba, desayuno tradicional en la azotea del Riad Meski
Nos recomiendan que no salgamos solos por la Medina a estas horas, y acabamos cenando en el restaurante del primo del dueño del Riad (mucho más caro por supuesto que si  hubiéramos buscado algo por nuestra cuenta).
DÍA 2: Fez

Fez es la tercera ciudad más grande de Marruecos, después de Casablanca y Rabat. Es famosa en el país por considerarse el centro religioso y cultural de Marruecos; así como por su Universidad, donde se estudian religión musulmana y árabe.

Su principal atractivo es la antigua Medina, que se considera la más interesante de todo Marruecos. Perderse por sus laberínticos callejones llenos de especias, bazares de telas y madrazas, es una experiencia en sí sola.

¿Qué hacer en Fez?

– Perderse por los callejones de la antigua Medina
– Ver trabajar a los artesanos del cobre en la Plaza Mederdsa Sefferine
– Curtiderías de Chaouwara
– Visitar alguna Madraza (escuela islámica)
– Dar un paseo por el barrio judío, Mellah
– Cenar en los restaurantes de la Ville Nouvelle (Nueva Fez)

  • Perderse por los callejones de la antigua Medina

Dicen que la Medina más impresionante de todo Marruecos es la de Fez. Es un auténtico laberinto de callejuelas con olor a especias, repletas de bazares y zocos, y que te sorprende a cada esquina con una plazoleta, una madraza, o una calle sin salida. Lo mejor es dejarse llevar sin temor a perderse (porque te perderás, seguro). Hay que contar con que habrá que dar alguna que otra propina a un chaval para que vuelva a llevarte a un sitio conocido.

FEZ FEZ FEZ FEZ

  • Ver trabajar a los artesanos del cobre en la Plaza Mederdsa Sefferine

No hay que perderse esta plaza, situada en la antigua Medina. A medida que os vayáis acercando escucharéis el ruido que proviene de los martillazos de los artesanos del cobre trabajando ollas, bandejas y teteras. Merece la pena que hagáis una parada en esta plaza y os dediquéis, simplemente, a observar.

FEZ FEZ FEZ

  • Curtiderías de Chaouwara

Quizá sea la imagen de estas curtiderías la que caracterice a la ciudad de Fez. Con cientos de pozos llenos de tintes naturales y excrementos de paloma, las curtiderías son uno de los sitios más pintorescos en los que he estado nunca. Y más malolientes también.

A medida que os vayáis acercando, se os acercarán comerciantes que tienen sus tiendas en terrazas con vistas panorámicas de las curtiderías. Por una propina podéis subir a las terrazas y que os expliquen el proceso de coloración del cuero.

FEZArriba, vista panorámica de las curtiderías

Lo primero que se hace es introducir las pieles sin tratar en enormes pozas llenas de excrementos de paloma y de cal. Son las pozas que veis de color blanco. Aquí se dejan en reposo durante  días.

Tras esta primera fase, se elimina el pelo que queda en la piel, y se introducen en las pozas llenas de tintes naturales: amapolas para el color rojo, menta para el verde, azafrán para el naranja…

FEZArriba, quitando el pelo a la piel

FEZArriba, pozas con tintes naturales

FEZ

Una vez la piel esté teñida y seca, los artesanos las trabajan y las convierten en bolsos, zapatos, cinturones…

FEZArriba, secando las pieles ya teñidas

  • Visitar alguna Madraza (escuela islámica)

Una Madraza es una escuela religiosa islámica. En Fez hay varias que visitar, nosotros entramos en la que dicen es una de las más bonitas, Madraza Attarine.

A la entrada de la Madraza encontramos un patio con una fuente de mármol central. Orientado en dirección a La Meca, encontramos la sala de madera, con una preciosa cúpula de madera ornamentada. Las paredes del patio están ricamente talladas con frases del Corán, motivos florales, así como mosaicos.

FEZ

 

  • Dar un paseo por el barrio judío, Mellah

Un paseo por la calle principal de la Mellah (Rue Mellah), el barrio judío de Fez,  permite al visitante observar las diferencias arquitectónicas respecto a cualquier otra zona de la ciudad. La principal diferencia son las casas con balcones exteriores; que contrastan con las casas musulmanas, cuyas ventanas siempre se orientan a patios interiores. No obstante, las calles del barrio judío, que en su época estaban repletas de maravillosos bazares,  actualmente albergan tiendas de ropa totalmente normales.

  • Cenar en los restaurantes de la Ville Nouvelle (Nueva Fez)

Este barrio de Fez es la zona es la zona nueva de la cuidad, siendo su valle principal la Avenida Hassan II y su cruce principal la plaza de Mohammed V.

A lo largo de la Avenida Hassan II hay cafeterías, heladerías y algún que otro restaurante local. Además, es un concurrido punto de encuentro por las tardes, y está lleno de familias y grupos paseando.

 

Alojamiento en Fez

  • Nos hospedamos en el hotel Riad Meski (35 € la habitación doble), muy auténtico, con desayuno marroquí en la azotea. Situado en la antigua medina. Podéis ver fotos aquí.

Restaurantes en Fez

  • The Ruined Garden. Nos encantó, imprescindible. En un jardín medio en ruinas, con mesitas al sol y sofacitos con almohadones de colores. http://ruinedgarden.com/

FEZ

  • El Riad de cuyo nombre no consigo acordarme… estuvimos tomando una cerveza en este Riad tan bonito en la antigua medina, pero no consigo acordarme del nombre…

FEZ

 

DÍA 3: Volubilis, Mulay Idrish, Meknes. Noche en Rabat

Desde Fez, conducimos durante  95 km (1 hora) dirección Rabat hasta llegar a las ruinas de Volubilis. Se trata  del monumento arqueológico mejor preservado de todo Marruecos, y fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Las investigaciones indican que en el siglo III a.C se instalaron los primeros comerciantes en la zona. El visitante puede moverse a su aire en las ruinas, aunque lo malo es que apenas hay información.

volubilis volubilis volubilis

A tan solo 5 km de las ruinas de Volubilis, se encuentra el encantador pueblo de Mulay Idris, uno de los principales lugares de peregrinación de Marruecos, y que bien merece una visita. No os podéis perder las increíbles vistas panorámicas que hay desde la petite terrase y desde la grande terrase. El mausoleo de Mulay Idris I es el principal punto de interés de la ciudad, aunque los no musulmanes nos tenemos que contentar con ver la entrada.

En uno de los laterales de la plaza de Mulay Idris I se ponen varios puestos con brochetas de pollo muy ricos para comer.

MULAY IDRISHArriba, vistas desde la petite terrase 

MULAY IDRISH

MULAY IDRISHArriba, entrada al Mausoleo de Mulay Idris I

Siguiendo camino hacia Rabat, a 25 km de Mulay Idrish, se encuentra la ciudad de Meknes , donde paramos una horita a dar una vuelta.

Si habéis estado en Marrakech, seguro que la Plaza el-Hedim os recuerda a la Plaza de Jamaa el Fna. Igual de animada, suele estar abarrotada de vendedores ambulantes, encantadores de serpientes y mujeres coloreando las manos con henna. Hay varias terrazas con vistas panorámicas estupendas donde pararse a tomar un te y ver la vida pasar. 

Otro de los principales atractivos de la ciudad es deambular por sus zocos, integrados en callejas con paredes color arcilla, y donde podéis encontrar prácticamente de todo.

MEKNESmeknesArriba, Plaza el-Hedim

Cogemos el coche por última vez en el día para conducir 135 km hasta llegar a Salé, al norte de Rabat, y donde nos alojamos en un Riad muy recomendable, Riad Dar Nawfal.

DÍA 4: Rabat. Vuelo de vuelta a Madrid

El último día de nuestro viaje lo dedicamos a recorrer Rabat, la capital de Marruecos, una ciudad en principio no incluida entre los destinos turísticos del país, pero que nos sorprendió gratamente.

¿Qué hacer en Rabat?

– Recorrer la Medina con tranquilidad, sin agobiantes
– Mercado de comida en el barrio judío (Mellah)
– Vagar por las calles azules de la Kasbah des Oudaias

  • Recorrer la Medina con tranquilidad, sin agobiantes comerciantes

Lo que más nos sorprendió de Rabat fue, sin duda, lo tranquilos y agradables que son sus habitantes. Pasear por un bazar de Marruecos curioseando la artesanía sin sentirse acosado por los comerciantes nos pareció una maravilla, sobre todo comparado con otras grandes ciudades como Marrakech. Aprovechamos esta tranquilidad para rebuscar entre lámparas y alfombras, y algún que otro recuerdo se volvió con nosotros a España.

RABAT RABAT RABATFotos de arriba, zoco de las alfombras

  • Mercado de comida en el barrio judío  (Mellah)

Siempre interesantes, los mercados de comida son una estupenda ocasión de conocer la cultura local. Sentarse en cualquier esquina a degustar un te y observar la vida pasar, es una parada obligatoria.

RABAT

 

  • Vagar por las calles azules de la Kasbah des Oudaias

La zona más antigua de la ciudad, la Kasbah del Oudaias, es un sitio ideal por donde perderse entre callejuelas azules, con vistas panorámicas del mar desde lo alto. El acceso principal a la Kasbah, Bab Oudaia, es una impresionante y decorada puerta del siglo XII.

A la entrada de la Kasbah se encuentran los jardines Andaluces, un remanso de paz que bien merece una visita. En la Kasbah hay pocos sitios donde poder comer o tomar algo, así que si os apetece hacer una parada llegados a este punto, podéis hacerlo en el Café Maure, a la salida de los Jardines, con una preciosas vistas del mar.

RABATArriba, un rincón de la Kasbah

RABATArriba, vistas panorámicas desde una terraza de la Kasbah

RABATArriba, vistas panorámicas desde una terraza de la Kasbah

RABATArriba, Café Maure

Alojamiento en Rabat

  • Nos hospedamos en Salé, un barrio al norte de Rabat, en el Riad dar Nawfal. Muy recomendable, nos encantó. Podéis ver fotos pinchando aquí. El precio de la habitación doble es de  euros.

KEEP ON TRAVELLING!

 

NAMIBIA POR LIBRE (10 DÍAS)

Namibia es uno de los países menos poblados del mundo, con apenas 3 habitantes por km2 (España tiene 92 por km2), por lo que es posible conducir durante horas sin cruzarte con ni un solo coche, persona o casa.

Pese a la escasez de agua y las frecuentes sequías, en Namibia podemos encontrar paisajes tan diversos como el desierto del Namib, el Parque Nacional de Etosha (uno de los más famosos para aquellos que quieran ir de safari), la inhóspita Costa de los Esqueletos, el Cañón del Río Fish (uno de los más grandes del mundo). Nos quedamos con mcuhas ganas de visitar el norte de Namibia, frontera con Angola, donde viven las tribus de los Himbas.

Ruta del viaje a Namibia (10 días)
– Cañón del Río Fish
– Desierto del Namib
– Swakopmund
– Skeleton Coast
– Parque Nacional de Etosha
– Franja de Caprivi

CALENDARIO NAMIBIA

MAPA NAMIBIA

¿Cómo moverse de Namibia? Si vas por tu cuenta, lo fundamental es alquilar un coche, ya que la red de transporte público es más bien escasa. Nosotros viajamos desde Sudáfrica en coche de una persona que conocíamos, pero hay que ser muy prudentes al viajar por un sitio como Namibia tan poco poblado y con tan pocos recurso: llevar ruedas de recambio por un posilble pinchazo, tener radio en el coche / móvil con carga suficiente por si tuvierais algún problema mecánico, 2 tanques de gasolina llenos en el coche ya que las gasolineras brillan por su ausencia… Y por supuesto, un buen seguro. El coche es uno de los temos que mejor tenéis que llevar atados. Las gasolineras las tenéis que llevar bien marcadas en el mapa, y siempre que paséis por una, llenad el depósito.

¿Dónde comer en Namibia? Namibia no es un lugar barato, pero está perfectamente preparado para organizar picnics, muchas veces en sitios espectaculares. Así que ya sabéis, a echarle imaginación y comprar comida rica para disfrutar del picnic, ¡los nuestros fueron espectaculares! Solíamos parar en pueblos con supermercados para abastecernos de comida y hielos.

Empezamos la ruta!

  • Cañón del Río Fish: Rutas por el cañón y termas de Ais-is

El espectacular Cañón del Río Fish es uno de los cañones más grandes del mundo, con una longitud de 160 km, 27 km de ancho y una profundidad de hasta 550 m. El río Fish que recorre el cañón, es el más largo de Namibia, y durante los meses de mayo y septiembre es posible recorrerlo en una caminata de 5 días (85 km) que ha de reservarse con antelación.

El cañón tiene 2 puntos de acceso principales, Hobas (desde donde accedimos) y Ais-Ais. Ambos accesos están gestionados por Namibia Wildlife Resorts y el acceso cuesta unos 8 $ por persona y otro 2 $ por vehículo.

Normalmente los viajeros suelen acceder por la puerta noreste de Hobas, donde comienza una ruta a pie a realizar con maravillosas voistas del cañón. Desde Hobas tenemos 10 km hasta el Mirador del Senderista, una zona con facilidades para hacer picnic con espectaculares vistas del cañón. A unos cuantos minutos al sur se encuentra el Mirador Principal.

cañon del rio fishcañon del rio fish cañon del rio fish cañon del rio fish cañon del rio fishArriba, el coche en el que recorrimos el Sur de África

Tras la ruta a pie por el Cañón, también hay tiempo para relajarse en las ardientes termas de Ais-Ais. Ais-Ais al final se reduce a una zona de alojamiento y una parada obligatoria para echar gasolina.

Datos prácticos del Cañón del Río Fish
  • Distancia entre nuestra anterior parada (Cataratas Augrabies) y el Cañón del Río Fish: 426 km, 6:32 horas.
  • Alojamiento en Ais Ais: Nos alojamos en el hotel Ais-Ais Hot Spring Resort, con unas relajantes termas perfectas para un día excursión. Podéis ver el hotel aquí.

 

  • Desierto del Namib: trepar por las dunas y cañón de Sesriem

El desierto del Namib recorre Namibia prácticamente de norte a sur a lo largo de 2.000 km, y está considerado como el desierto más antiguo del mundo, con 65 millones de años de edad! Fue una de las zonas que más nos gustó de Namibia, con maravillosos atardeceres donde el sol se escondía tras las dunas color rojo.

La parte central del desierto se denomina Namib Naukluft Park, y sus enormes dunas de hasta 300 metros desembocan en el mar, una estampa poco habitual en un desierto, y que se aprecia en todo su esplendor en un viaje en avioneta. El área de Sossusvlei resulta la más accesible e interesante, siendo la puerta de acceso la zona de acampada de Sesriem. En esta zona encontramos también los denominados Deathvlei, lagos secos de color blanco que contrastan con el fulgurante rojo de las dunas.
Lo mejor de las dunas es por supuesto, trepar por ellas hasta convertirte en un diminuto punto sobre su cresta, ver las impresionantes vistas de la zona desde la altura, y probar tus habilidades de conducción sobre la arena del desierto cuando accedes a la zona de Deathvlei (ojo, es fácil quedarse encajado si no eres conductor experto). Al final de la carretera que lleva a Sossusvlei hay una zona de picnic bien agradable. A pesar de ser una de las zonas más turísticas de Namibia, apenas te cruzas viajeros, igual que ocurre en el resto del país.DESIERTO NAMIB  DESIERTO NAMIB DESIERTO NAMIB DESIERTO NAMIBDESIERTO NAMIB DESIERTO NAMIB

En esta zona, a apenas 5 km de la oficina de Sesriem, se encuentra el Cañón de Sesriem, que sin ser uno de los más grandes, es un sitio muy agradable por donde pasear y tomar buenas fotografías. Tiene 1 km de largo y 30 m de profundidad.

cañon sesriem

Datos prácticos del Desierto del Namib (Sesriem)

  • Distancia entre nuestra anterior parada (Cañón del Río Fish) y Sesriem: 550 km, 8 horas.
  • Alojamiento en Sesriem: Nos alojamos en el hotel Hammerstein Lodge, con agradables cabañas y un par de springboks que campan en libertad. Podéis ver el hotel aquí.

 

  • Swakopmund: cerveza y salchichas alemanas

Encontrarte en mitad de un país tan desolador como Namibia un pueblo auténticamente alemán, con sus casas coloniales y sus acogedores restaurantes, resulta desconcertante. Swakopmund, conocido como Swakop por sus vecinos, es el destino más frecuentado a Namibia, con una curiosa mezla de público: entrañables parejas de abuelitos alemanes y surfistas que acuden a esta zona de África a cabalgar las olas. En los últimos años se ha puesto también de moda deslizarse por las dunas del Namib en tabla de snowboard.

Es una zona donde descansar un día, pasear por el paseo marítimo, tomar el sol bajo las palmeras de la playa y saborear unas salchichas alemanas con una gran jarra de cerveza.

En la entrada a la ciudad hay una zona pantanosa con cientos de flamencos, que resulta especialmente agradable al atardecer. También hay mesas de picnic en la playa a la entrada a Swakop.

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Datos prácticos de Swakopmund
  • Distancia entre nuestra anterior parada (Sesriem) y Swakop: 346 km, 5 horas.
  • Alojamiento en Swakop: Nos alojamos en el fantástico Atlantic Villa Boutique Guesthouse, que a pesar de no estar muy céntrico, tiene unas habitaciones muy buenas. Podéis ver el hotel aquí.

 

  • Skeleton Coast: historias de barcos fantasma

El nombre que recibe el Parque de Skeleton Coast (Costa de los Esqueletos), se debe a la negra historia de esta lugar como tumba para miles de marineros que naufragaron en barcos en sus costas. Parece se encuentren sumidas en una permanente neblina que todo lo cubre, dando el aspecto desolador y mortecino a este parque. Se decía que todo aquel que naufragara en esta costa, estaba condenado, y para demostrar que no se trata de una vieja leyenda sin fundamento, enormes barcos ya oxidados se encuentran barados en sus playas.

La Skeleton Coast abarca toda la costa desde Swakopmund hasta Kunene, aunque son pocos los viajeros que la recorren por completo. Nosotros condujimos durante kilómetros y kilómetros hasta llegar a la salida de Terra Bay, donde nos desviamos hacia nuestro siguiente destino, el Parque Nacional de Etosha.

La primera parada que hicimos fue en la Reserva de Lobos Marinos de Cape Cross, donde un olor fétido recibe al viajero nada más aparcar el coche. Tras el olor, llega el sonido de cientos y cientos de lobos marinos que encuentran en esta zona el alimento que necesitan. Es impresionante ver a tantísimos lobos marinos juntos, muchos de ellos apenas recién nacidos. El olor de los excrementos a veces resulta insoportable, yo no pude dejar de taparme la nariz y la boca.

swakopmund swakopmundA 110 km de la Reserva de Cape Cross, se accede a la entrada al Parque Nacional de Skeleton Coast, con una impresionante barrera con enormes calaveras y huesos de elefantes que franquean la entrada. Alguien dijo que ”si el infierno tuviera una puerta de acceso, probablemente sería como la puerta al Parque de Skeleton Coast”, y razón no le faltaba.

Es a partir de cruzar esta puerta cuando encontramos varios barcos hundidos y un paisaje cada vez más gris e inhóspito. Bonito no es, para nada. Bonitas eras las dunas rojas del Namib, pero no esto. Resulta curioso y diferente, eso sí, pero llega a ser muy cansado ya que son un montón de kilómetros conduciendo por aquí.



swakopmund swakopmund Captura de pantalla 2014-09-29 a las 00.02.51Arriba, picnic de calidad 🙂  Aún en el lugar más inhóspito del mundo, gambas a la plancha. 

Datos prácticos de Skeleton Coast
  • Recorrimos Skeleton Coast desde nuestro anterior destino (Swakopmund, 382 km, 5:20h); de camino a nuestro siguiente destino, Etosha Park. Bastante paliza de coche. La salida es por Terra Bay.
  • Habíamos leído de todo respecto a la entrada a la Skeleton Coast (que había que solicitar un permiso especial para entrada, que podían denegarnos la entrada…), pero al final la realidad fue que llegamos tal cual y pudimos entrar sin problemas (no vimos ningún otro turista en el tiempo que estuvimos allí)

 

  • Parque Nacional de Etosha: el auténtico safari africano

El parque Nacional de Etosha, en Namibia, es uno de los más grandes del mundo, con una extensión de 22.270 km2, con una longitud máxima de este a oeste de 350 kilómetros! Es uno de los destinos favoritos para aquellas personas que emprenden un safari, y nos hacía especial ilusión visitarlo por libre con nuestro coche. Siempre había imaginado el hecho de hacer un safari como algo carísimo y lejano, así que lo disfrutamos enormemente.

El Parque hay que visitarlo mínimo en 2 días, dadas las enormes dimensiones. Nosotros optamos por hospedarnos en distintos sitios, para para poder recorrer mejor el parque. La primera noche nos quedamos en la puerta Sur (Anderson Gate), y las 2 siguientes, en la puerta Este (Von Liquedist Gate). De esta forma, dedicamos el primer día a recorrer la zona oeste del Parque, y el segundo día la zona este.

El centro de Etosha lo domina un enorme lago (Pan), que es alrededor del cual se concentran los animales a beber. La mala noticia es que este lago sólo tiene agua 2 o 3 meses al año. En nuestro caso, cuando fuimos, no había agua. No obstante, a la entrada del Parque te dan un mapa donde se marcan los puntos de agua, que es donde encontraremos el mayor número de animales.

ETOSHA PARK ETOSHA PARK

Vemos todo tipo de animales, algunos que desconocía por completo existieran: cebras, jirafas, elefantes, springbok, impalas, ñus, oryx, avestruces, elan, kudus, rinocerontes… En total, habitan 114 especies de mamíferos. Los leones se hacen de rogar y vimos solo alguno de lejos.

ETOSHA PARK ETOSHA PARK ETOSHA PARK Captura de pantalla 2014-10-06 a las 22.07.44 ETOSHA PARK ETOSHA PARK

Datos prácticos del Parque Nacional de Etosha
  • La entrada individual de acceso al parque cuesta 80 NAD (5,5 euros), y la entrada del coche 300 NAD (21 euros)
  • Las 2 primeras noches nos alojamos en el Hotel Toshari Lodge, maravilloso. Se encuentra en la puerta sur del parque (Anderson Gate). Estilo étnico, con techos enormes de paja y madera. Las habitaciones modo cabañas individuales con un montón de detalles y un increíble restaurante. Eso si, cuesta 100 euros la noche. Podéis ver el hotel pinchando aquí.
  • Las 2 últimas noches nos alojamos en el también maravilloso hotel Kempinski Lodge, en la entrada este del parque (Von Liquedist Gate). Otro de los hoteles más increíbles en los que me he alojado. Podéis verlo aquí.

 

  • Franja de Caprivi: pueblos locales junto a la carretera que nos lleva a Botswana

Tras pasar unos días de relax en Etosha sin grandes trayectos en coche, nos tiramos a la carretera para recorrer el camino que separa Namibia de Botswana, a través de la Franja de Caprivi. Se trata de una zona que, a pesar de estar en Namibia (donde podíamos pasar horas sin cruzarnos a nadie), encontramos una larga carretera con pequeños poblados a los lados, que nos proporcionó el toque más local que nos faltaba. Pequeñas casitas con tejados de paja y gente de allí para allá.

Hacemos una parada en Tsuanem, donde arreglamos una rueda que pinchamos ayer (importante que vayáis con mínimísimo una rueda de repuesto). Hicimos otra parada en Rundu, donde habíamos leído que había un mercadillo. Pero después de muchas vueltas y preguntar, decidimos desistir al no encontrar nada.

Nos alojamos en unas cabañas que no recuerdo el nombre, y a la mañana siguiente fuimos a visitar una pequeña pero agradable reserva natural, Mahangu. Tenía un montón de vegetación y agua, por lo que vimos mucha fauna.

 

 

Nuestro viaje continúa por Botswana hasta llegar a las Cataratas Victoria, en la frontera de Zambia y Zimbawe, pero eso… será otro post! 😉

Nos vemos pronto por el sur de África!

 

KEEP ON TRAVELLING!