Todas las entradas de Beatriz Guerra

Inquieta, siempre en búsqueda de nuevas experiencias, me apasiona conocer otras culturas, costumbres y sobre todo ciudades y rincones distintos a los habituales. Con especial predilección por las playas y aguas turquesa. ¿Damos un paseo?

Rías Altas: la Galicia más desconocida

Es por todos conocido que Galicia es preciosa. Parece que las Rías Altas es una zona menos conocida y nos encantó.

Sigue leyendo Rías Altas: la Galicia más desconocida

Finisterre y O Grove

Finisterre y O Grove, son dos zonas que combinamos nosotros con las Rías Altas y no queríamos dejar de contaros. Estamos preparando otro post sobre las Rías Baixas, donde podréis conocer más zonas de Galicia, pero mientras tanto aquí os dejamos un par de pinceladas más sobre Galicia.

Sigue leyendo Finisterre y O Grove

Ribadeo y sus playas

Ya en la provincia de Lugo, las playas de Ribadeo son diferentes a las vistas hasta aquí. La más famosa por supuesto es la Playa de las Catedrales, a la que hay que pedir cita en julio y agosto.

Además de la cita, lo más importante a tener en cuenta es el horario de las mareas, pues desaparecen cuando la marea está alta. Cada día es a una hora diferente, a veces se puede ver por la mañana y por la tarde pero a veces solo una vez al día.

¿Qué ver en Ribadeo y sus playas?

Podéis visitar Ribadeo y sus edificios coloniales. Esta arquitectura es debida a la gran cantidad de cubanos que emigró a esta zona.

En Ribadeo también encontraréis un bonito faro rodeado de verde.

Y por supuesto no dejéis de recorrer sus playas. Hay una pequeña carreterita que recorre la costa y podéis ir parando en las playas que se van sucediendo. Eso sí, tened en cuenta que igual que la Playa de las Catedrales, estas playas están muy afectadas por la marea, por lo que tendréis que comenzar a hacer el tour cuando la marea esté bajando.

Las más bonitas son Castros e Illas, unidas entre sí.

¿Dónde comer en Ribadeo y sus playas?

En Ribadeo hay muchos restaurantes y bares para comer o cenar. Sin embargo nosotros no tuvimos mucha suerte, así que no podemos recomendaros.

Y luego tenéis también Yenca, un restaurante en la playa Arealonga (la siguiente a la de las Catedrales) que destaca por ofrecer un montón de tapas con cada consumición. También tiene menú del día y pos supuesto carta con arroces, marisco y una riquísima tortilla de patata.

¿Dónde dormir en Ribadeo y sus playas?

Nosotros dormimos en una casita muy acogedora cercana a Rinlo, a pocos kilómetros de Ribadeo: Hotel Mi Norte.

Las dos mujeres que nos atendieron fueron encantadoras y el desayuno se toma en una bonita sala con vistas al mar.

Si tenéis ganas de más, podéis continuar leyendo nuestro post sobre Finisterre y O Grove.

Acantilados de Loiba

Los Acantilados de Loiba son una maravilla. Esta zona de Galicia dicen que es la menos conocida y también la más diferente.

Nuestra visita fue a finales de junio, y vaya delicia poder ir solos por los caminos. Supongo que en pleno agosto no será igual, pero seguro que no tiene nada que ver a las aglomeraciones de otras zonas.

¿Qué ver en los Acantilados de Loiba?

En esta zona nosotros nos pasamos un día entero parando en sitios preciosos. Y seguro que nos dejamos cosas. Estas fueron nuestras paradas:

  • Playa de Ortigueira
  • Porto de Espasante
  • Vistas de los Acantilados de Loiba
  • El banco más bonito del mundo
  • Playa Picón
  • Estaca de bares
  • Bares
  • O Barqueiro
La primera parada es la Praia Morouzos en Ortigueira. Es enorme y espectacular. Merece la pena darse un buen paseo por la orilla y disfrutar de la paz de esta playa. Nosotros estuvimos absolutamente solos.
Después podéis dirigiros al mirador de Porto de Espasante, con la playa San Antón a los pies. Es una maravilla, a mi me encantó.
Acantilados de Loiba
Como os decía en post anteriores, nuestro recorrido fue ir parando y viendo tranquilamente cada playa y cada mirador. Pero podéis hacerlo aún más relajado, parándoos a tomar el sol en las playas si el tiempo acompaña. No fue nuestro caso, ya que estaba bastante encapotado. Lo que sí que es cierto, es que si os paráis bastante en cada playa, este recorrido tendréis que hacerlo como mínimo en dos veces.
A partir de aquí ya comienza el camino por los Acantilados de Loiba por una carreterita a través del campo muy estrechita.
El primer mirador es el de Pena Furada, una roca en medio del mar con un par de agujeros en el medio, formados por la erosión de las olas.
Acantilados de Loiba
Un poco más adelante encontraréis una zona de descanso que también es un mirador en el que merece la pena parar.
Continuando por la carretera de tierra, se llega al banco más famoso del mundo. Este banco se ha convertido en uno de los más fotografiados gracias a un inglés que recorrió la zona y colgó una foto de este banco de noche con multitud de estrellas. Se ha ido haciendo cada vez más famoso y dicen que incluso hay colas para hacerse la foto. Desde luego no fue nuestro caso en junio.
 Acantilados de Loiba
Tened cuidado porque hay varios bancos por la zona, no vayáis a confundiros. Desde el famoso, puede verse una piedra en el mar, similar a Pena Furada, pero solo con un agujero.
Un poco más adelante, bajando unas rocas, encontraréis otro también muy bonito.
Por esta zona hay muchas zonas de descanso con mesas y bancos de madera. Merece la pena llevarse unos sandwiches y comer por aquí con estas preciosas vistas. Nosotros no caímos en el detalle y tuvimos que bajar a la carretera general donde nos dijeron que había un sitios donde podríamos comer.
A continuación, encontraréis la playa de Picón a la que merece la pena bajar por unos escalones que llegan a ella. Está rodeada de acantilados de color oscuro y es un lugar curioso para relajarse un rato.
Acantilados de Loiba
Nosotros, de aquí seguimos a Estaca de Bares porque íbamos mal de tiempo. Pero se puede continuar hasta Esteiro donde hay otra playa. Lo que pasa es que luego tendréis que volver sobre vuestros pasos, porque la carretera no continúa.
En Estaca de Bares paramos en el mirador de la garita de bares y en el faro, pero si vais con el tiempo justo podéis omitirlo. Después de las preciosidades que habíamos visto este día, esta parte nos pareció menos importante. Eso sí, caminando desde el faro se encuentra la punta más septentrional de la Península Ibérica, pero las vistas desde aquí no son tan bonitas a las anteriores.
Acantilados de Loiba
Vistas desde la garita de Bares
Podéis tomar algo o quedaros a dormir en el Semáforo. Un hotel-restaurante con una terraza agradable.
La playa de Bares me pareció preciosa. No tuvimos tiempo de parar mucho y me dio mucha pena, porque es la típica playa en la que me tumbaría un largo rato. Además contaba con comodidades que no habíamos visto en otras playas, como duchas.
 Acantilados de Loiba
El último pueblo de A Coruña es O Barqueiro que tiene su encanto. En el puerto hay un restaurante con cristaleras que tenía muy buena pinta, por lo que podríais considerarlo si os encajara la hora de la comida.
 Acantilados de Loiba
En esta zona también debe haber unos atardeceres preciosos, dicen que desde el banco más bonito del mundo, se disfruta muchísimo. Por lo que podríais intentar cuadrar la hora si os interesa.
De esta zona no podemos recomendaros sitios para dormir, ya que tiramos directamente hacia Ribadeo. Pero como os comentaba, podría mereceros la pena hacer varias noches en Ortigueira para recorrer toda esta zona con calma.
La verdad es que fue un día un poco duro, pues aún nos quedaba hora y media de camino.
Os marco de todos modos algunas paradas que podríamos haber hecho, ya provincia de Lugo, que nos recomendaron en la casa rural de Ortigueira:
– O Fuciño do Porco: nos quedamos con muchas ganas de recorrer esta senda de acantlilados
– Viveiro
– Celeiro
– San Ciprán
– Monte San Roque
– Chavin (con algunos de los eucaliptos más importantes de Europa)
Podéis continuar con la siguiente parada de nuestro viaje: Ribadeo y sus playas.

Costa de Cabo Ortegal y alrededores

La costa de Cabo Ortegal incluye los acantilados más altos de Europa, la confluencia entre el océano Atlántico y el mar Cantábrico y unas maravillosas vistas en diversos miradores.

Como os comentaba, esta ruta la iniciamos desde Pontedeume a medio día, pero dependiendo de vuestra ciudad de origen, quizá podríais quedaros a dormir para descansar del viaje por la zona y comenzar con esta ruta por la mañana.

¿Qué ver en la costa del Cabo Ortegal y alrededores?

Lo que veréis por esta zona son principalmente acantilados y miradores.

Estas son las principales pardas en el camino:

  • San Andrés de Teixeido
  • Miradores
  • Cabo Ortegal
La primera parada es San Andrés de Teixido. Antes de llegar al pueblo, encontraréis un mirador desde el que se ve la pequeña aldea y los acantilados que la rodean.  Después podéis bajar al pueblecito, que como veréis es muy pequeño. Es muy conocido por sus leyendas sobre vivos y muertos. Se dice que ” el que no va de vivo va de muerto”. Podéis visitar su iglesia y los alrededores. Fácilmente os pueden regalar un amuleto y la hierba del amor, con la que tendréis amor de por vida.
Cabo Ortegal
San Andrés de Teixeido
Continuamos el camino hacia Cabo Ortegal. Lamentablemente para nosotros, nada más subir un poco más con el coche nos cubrió por completo una nube blanca. Estas nubes nos impidieron ver los acantilados más altos del continente europeo, de 625 metro de altura. Las vistas las tenéis desde la garita de Herbeira. También, por lo que nos contaron, es fundamental el mirador de A Miranda, desde donde se tiene una vista única de la zona. Pero también nos lo perdimos por las nubes.
Si vimos el mirador de Punta do Limo y el faro de Cabo Ortegal desde donde se ve la confluencia entre el océano Atlántico y el mar Cantábrico.
 En esta zona recordad que independientemente de la época del año en la que acudáis, debéis ir bien abrigados. Hace muchísimo viento, con lo que tenedlo en cuenta cuando hagáis la maleta.
Otra cosa a tener en cuenta, es que son carreteras de montaña con muchas curvas, con lo que aunque veáis que son pocos kilómetros, si que se tardan unas horas en hacer todo este recorrido.
El mapa sobre estas paradas y del post siguiente de los acantilados de Loiba, espero que podáis encontrarlo próximamente en la web de la Asociación Turísitca de Ortegal. Esta asociación la componen los restaurantes y alojamientos de la zona. A nosotros nos dieron un mapa y nos lo explicaron al detalle y merece la pena estudiarlo a fondo.

¿Dónde dormir en el Cabo Ortegal y alrededores?

A nosotros nos pareció que un buen punto intermedio para hacer noche en esta zona era Ortigueira. Encontramos una bonita casa rural en Mera, llamada O Vilar. La pareja que lo lleva, Manuel y Pilar, son encantadores y os darán todas las indicaciones que necesitéis de la zona. La pasión y orgullo de su tierra con que lo cuenta Manuel, dan unas ganas locas de quedarse una semana allí, si tienes tiempo.

También es buena idea alojaros aquí dos o tres días y hacer el recorrido que os acabo de indicar un día y al día siguiente el de los acantilados de Loiba, que es el post que viene a continuación. Ni que decir tiene, por supuesto, que también es una buena zona en la que descansar unos días, no tenéis que estar con el coche sin parar todos los días.

Una buena época para venir a esta zona es el festival celta de julio. Eso sí, tendréis que reservar con muchos meses de antelación.

¿Dónde comer en el Cabo Ortegal y alrededores?

Como os comentaba, esta zona son todo carreteras de montaña por lo que pocas paradas en el camino podréis encontrar. Dependiendo del lugar en el que os pille la hora de comer tenéis varias opciones. En la carretera que va de Cabo de Ortegal al faro, hay un único bar que no tiene nada especial, pero no se come mal mientras ves el mar desde lo alto. Si queréis comer en algún sitio mejor, podéis hacerlo antes, en San Andrés, o después, en Cariño.
Si que os queremos recomendar sin duda Manolo`s Xantar en el puerto de Ortigueira. Fuimos a cenar y nos encantó.
El carpaccio de langostinos con gulas está espectacular y el Albariño de la casa bien fresquito, entra como agua. También pedimos zamburiñas y las delicias de pollo. Estaba todo buenísimo. Además el trato fue muy agradable, nos sentimos como en casa. Una cena riquísima en la que nos encontramos súper a gusto.
La crema de orujo también merece la pena probarla y no pudimos con un postre, pero todos tenían pintaza. Un lujo de gastronomía gallega.
 Podéis seguir acompañándonos por las Rías Altas en los Acantilados de Loiba.

Ruta gastronómica por Córdoba

Después de repasar las principales atracciones de Córdoba, en esta entrada os contamos algunas de las mejores paradas en el camino. Dónde comer en Córdoba, dónde tomar una copa, salir un poco de fiesta… Esperamos que os sea de utilidad!

Sigue leyendo Ruta gastronómica por Córdoba

Costa Brava: 5 días entre aguas cristalinas y blancos pueblecitos

Las playas de la Costa Brava son un destino que puede llevar desde unos días, hasta semanas. Hay multitud de cosas que hacer. Desde ir a la playa, visitar preciosos pueblecitos, diversos deportes en el agua o trekking al borde del mar.

Sigue leyendo Costa Brava: 5 días entre aguas cristalinas y blancos pueblecitos

Cadaqués y Roses

Como os comentaba, nuestro penúltimo día en la Costa Brava, lo dedicamos a ver la preciosa Girona y el encantador Cadaqués. El último, lo dejamos para tumbarnos vuelta y vuelta en la playa de Roses.

¿Cómo llegar a Cadaqués?

Hay que llegar hasta Roses y desde ahí la  carretera se complica un poco. Se vuelve serpenteante y de subida. Las vistas son muy bonitas, sobre todo un tramo desde el que se ve la playa de Roses. Lamentablemente solo vimos un mirador desde el que ya no se podía contemplar una vista tan bonita. Así que las fotos tendrá que hacerlas el copiloto con  el coche en marcha.

Roses desde Cadaques

¿Qué ver en Cadaqués?

El atractivo de Cadaqués se basa fundamentalmente en pasear por el pueblecito y parar en una terracita a tomar una cerveza. Y por otro lado la casa de Dalí, que está al otro lado del pueblo, en Portlligat. Para poder visitar ambas partes, tenéis dos opciones:

  • Dejar el coche en el pueblo, dar una vuelta, y subir andando a la casa de Dalí (hay que subir una gran cuesta).
  • O después de ver el pueblo, volver a coger el coche y aparcarlo cerca de la casa de Dalí, evitando así la fuerte subida.

El pueblo

Es muy bonito. Se compone de varias playitas con los característicos barquitos de la Costa Brava. El problema es que no es el sitio indicado para estar en la playa, al menos para mi gusto. Son muy estrechitas, y la típica arena que ni es arena ni son piedras… Por eso lo veo más indicado para pasar una tarde agradable.

A mi me encantó, no podía parar de hacer fotos. Merece la pena recorrer el paseo viendo las distintas playitas, parar cuando os apetezca a tomar una cerveza en una terraza y continuar el paseo.

Muchos reconoceréis en la última de las fotos de arriba, uno de los cuadros de Dalí, con los arcos del paseo y la iglesia al fondo.

Si aparcáis a la entrada del pueblo como os comentaba más arriba, el paseo hasta la playa se compone por las típicas casas blancas con decoraciones en azul y bonitas buganvillas. Me recordaba a las casas de las islas griegas.

La casa de Dalí

A diferencia de lo que ocurría con el teatro museo de Dalí, para visitar la casa es obligatorio obtener las entradas online. No encontraréis hasta 3 o 4 días más tarde. Sin embargo, tuvimos suerte y cuando acudimos a las taquillas, nos informaron de que podíamos esperar en caso de que hubiera alguna cancelación y  así fue. Pero para vuestra comodidad, os recomiendo pensarlo con antelación y planificaros en función de la hora de la visita, si visitar el pueblo antes o después de la casa.

Como os contaba cuando hablábamos del museo Dalí , tras pelearse con su padre, se compró una casita de pescadores en Cadaqués que fue ampliando a lo largo de los años. Las visitas son guiadas y puede visitarse el hall, salón, su habitación, baños, vestidor, taller, jardines y zona de la piscina.

¿Dónde comer en Cadaqués?

Nos recomendaron encarecidamente el restaurante Compartir. Por lo visto, los propietarios tienen otro en Barcelona con una estrella Michelin. Lamentablemente no pudimos ir, pero seguro que merece la pena.

¿Qué hacer en Roses?

Roses nos pareció un pueblo perfecto para veranear. Típico verano que lo único que quieres es aparcar el coche y no volverlo a coger hasta la vuelta, o vacaciones de relax en familia. También es un buen centro de operaciones para visitar la Costa Brava. Aunque quizá hay que tener en cuenta que puede estar demasiado al norte. Sobre todo pensando en visitar Palafrugell, que son las playas más sureñas que hemos comentado en este viaje.

Nosotros salimos a cenar y pasear en varias ocasiones y dedicamos nuestra último día a estar tirados en la playa. Como teníamos el hotel en primera línea de playa, era muy cómodo, porque pudimos subir a por cualquier cosa, ir al baño e incluso para dormir una siesta para descansar un rato del sol.

Roses tarde

En Roses encontraréis multitud de oferta gastronómica, un paseo y por tanto playa, kilométrica y varias agencias de actividades acuáticas. Me quedé con las ganas de probar alguna de ellas: motos de agua, catamaranes, kayak, parasailing, kitesurf, bananas… Y no podía faltar el submarinismo, aunque no sabemos la variedad de peces que será posible ver en esta playa.

¿Dónde comer en Roses?

  • Nit i Dia: Ricas tapas y raciones bien de precio y frente al mar. En concreto, tienen un menú para 2 que te aglutina varias tapas y sale muy bien.
  • La Sirena: esta opción es bastante más cara, por lo que puede serviros para una cena especial. Se come buen pescado. En la terraza sirven raciones (gambas a la plancha, croquetas, almejas, etc) y dentro del restaurante podéis comer de carta.

¿Dónde dormir en Roses?

Dormimos en el hotel Maritim y nos gustó y decepcionó a la vez.

Por un lado, está en primera linea de playa, todas sus habitaciones dan al mar, aunque sea de forma lateral. La habitación era cómoda, con una pequeña terracita y baño amplio. El desayuno buenísimo. Sin embargo, nos resultó muy caro. Es un hotel de 3 estrellas, al fin y al cabo, y el precio pagado no nos pareció justo.

Pero si lo encontráis a buen precio, me parece muy buena opción para pasar unos cuantos días en Roses.

Y esto es todo sobre la Costa Brava! Preciosos pueblecitos blancos, aguas cristalinas, deportes acuáticos, treking y buena comida! Que lo disfrutéis!

Girona

Hicimos Girona y Cadaqués en un día. Uno más que, al igual que el de Figueras y Empuriabrava, dedicamos al turismo y no a la playa. Pero mereció mucho la pena. Dejamos nuestro último día del viaje para descansar y disfrutar de la playa en Roses.

¿Qué ver en Girona?

Girona nos encantó. Una ciudad que nos recordó en parte a Pisa, por la zona del río bordeado por casitas de colores. Pero no es lo único que ver en Girona. En su interior, merece la pena perderse por sus calles de piedra y visitar sus dos preciosas iglesias.

¿Dónde aparcar en Girona?

Para apacar encontramos un descampado a la entrada de la ciudad (zona oeste o norte desde la nacional o autopista). Desde allí nada más es necesario andar 5 minutos para llegar al centro.

Es posible que haya parkings de tierra gratuitos en varias entradas de la ciudad.

Posible ruta por Girona

Para contaros en detalle qué ver en Girona, repasaremos nuestro recorrido.

Nos sorprendió que nada más bajarnos del coche, descubrimos un parque repleto de altos árboles de fino tronco. Al fondo se vislumbraba la primera de las iglesias de Girona. Fue una primera vista que ya nos encantó.

Y si Empuriabrava lo comparábamos con Venecia, Girona la podríamos poner al lado de Pisa o Florencia. La siguiente bonita vista, se encuentra al cruzar el río. Te encuentras todas las casitas coloridas que podrían ser típicas de las dos ciudades italianas.

Gironav3

Al cruzar este puente, os encontraréis en la plaza Sant Feliu, con una bonita iglesia de este mismo nombre, a la que no pudimos entrar al encontrarse cerrada.

En esta misma plaza está también “La Leona”, una pequeña escultura en lo alto de una columna, cuyo culo debía besar todo extranjero que deseara convertirse en ciudano gerundense. De ahí surge el dicho “No es buen ciudadano de Girona, quién no besa el culo de la leonaª. 😉 Ya que más tarde, todo aquel que entraba o salía de la ciudad, debía hacerlo. Es una de las atracciones más tradicionales que ver en Girona, y de hecho la costumbre permanece para los visitantes que quieren volver a la ciudad.

Continuamos el paseo rodeando la iglesia. Por la parte de atrás encontramos jardines, con agradables terrazas y vistas subiendo unas escaleras. Se pueden encontrar también por esta zona, los baños árabes (con acceso de pago) protagonistas en varios capítulos de Juego de Tronos, de la mano de Arya Stark.

Girona se ha hecho recientemente famosa por haber formado parte de la sexta temporada de Juego de Tronos. En ella podemos encontrar la ciudad de Braavos, donde vemos a Arya en varios capítulos. O King’s Landing, sustituyendo a Duvbrovnik, donde no quiero contaros las distintas escenas que recrean, por no hacer spoilers a aquellos que aún no hayáis llegado a estos capítulos. Para los que sí queráis entrar en detalle, os dejo aquí un blog donde van reconociendo escenas de la serie.

Seguimos caminando, y nos encontramos con la catedral de Santa María de Girona y su famosa escalinata también de la serie. La entrada también es de pago.

Gironav7

Después de esto, ya solo os quedaría caminar por sus empedradas calles y descubrir vuestro propio rinconcito y parar a comer donde más os apetezca.

Como era nuestro penúltimo día y queríamos tener el último para relajarnos en la playa, decidimos pasar Rosas de largo y visitar el bonito Cadaqués.

Museo Dalí en Figueres y Empuriabrava

Como el día amenceió revuelto y amenazaba con llover, decidimos dedicarlo al museo Dalí, que tanto nos habían recomendado. El problema que tuvimos es que todo el mundo pensó lo mismo :S.

¿Qué ver en Figueres?

Figueres es sobre todo famoso por el museo Dalí. Las calles que lo rodean son muy agradables, hay muchos barecitos con encanto y además tenéis la iglesia de Sant Pere.

iglesia Sant Pere Figueres

Siento no poder daros más información sobre Figueres. Lamentablemente solo nos dio tiempo a dar mil vueltas con el coche para encontrar aparcamiento, ver el museo y pasear un poco por las inmediaciones.

¿Dónde aparcar en Figueres?

Después de dar como os decía, mil vueltas, encima al final tuvimos que dejar el coche en el parking más cercano al museo Dalí y hacer cola para entrar! Estaba completo, por lo que había que esperar a que saliera alguien para meterlo. Al final nos cobraron 12€ por 4h… Por lo que si encontráis sitio fuera, mucho mejor. No sabemos si sería porque justo todo el mundo se había acercado a Figueres por el mal tiempo, o es algo habitual en verano (que los turistas de la zona aprovechen siempre algun día para visitar el museo). Pero la realidad es que a nosotros nos fue imposible.

Una cosa a tener en cuenta es que hay parkímetro.  No nos apetecía tener que estar preocupados por la hora, (aunque fuera mirando una aplicación), así que las calles de los alrededores del museo tampoco las veía buena opción.

Hay un par de parkings de tierra algo alejados pero también estaban a tope. Quizá si tenéis suerte y vais un día que no esté tan masificado, podeís encontrar sitio. Están más al norte del museo, entre el Carrer del Rec Arnau y la Avinguda de la Costa Brava.

El museo Dalí

Os recomiendo encarecidamente comprar las entradas online para que no os suceda lo mismo. A nosotros se nos ocurrió cuando nos levantamos, pero ya era demasiado tarde porque online, solo quedaban entradas disponibles para las 6 de la tarde. Por lo tanto, tenedlo en cuenta. Si como yo, queréis hacerlo durante el día, tratad de organizarlo con antelación. Si por el contrario, preferís acudir en un horario más de tarde, tras disfrutar quizá de un día de playa, es posible que podáis reservar en el mismo día por la mañana. El museo en verano cierra a las 19.15. También existen visitas nocturnas. Más información en la web del museo. 

La pena fue que desgraciadamente tampoco pudimos disfrutarlo como nos hubiera gustado, también debido a la gran afluencia de gente.

Por fuera ya sorprende. Destaca, como no podía ser de otra forma tratándose del rey del surrealismo, por su originalidad: una manzana completa, con una fachada rojiza, adornada con panes de la zona, huevos alternados con estatuillas”de los Oscar” en las alturas y una esfera de cristal al fondo.

Museo Dali Figueres

En general, fue bastante distinto a lo que yo había visto de Dalí, que básicamente es lo que se encuentra expuesto en el Museo Reina Sofía de Madrid. Cuadros muy distintos a los que acostumbramos ver en los libros, esculturas, composiciones de todos los tipos y tamaños…

Este museo, era un teatro que se quemó y Dalí decidió utilizarlo para diseñar su propio museo. Él se crió en Figueras y estudió en Madrid. Al morir su madre, se peleó con su padre y se fue a vivir con su mujer, Gala, a Cadaqués (os cuento aquí la visita a esta casa de verano). Sin embargo, su deseo fue tener su museo en la ciudad que le vio nacer. Él lo diseño, estruturó y decidió cómo quería que se mostraran sus obras, por lo que el museo está completamente a su gusto.

En este museo también se encuentra su tumba, decisión que fue tomada contra su voluntad, ya que él deseaba ser enterrado junto a Gala, en su castillo de Púbol (también se puede visitar).

Tenéis información detallada sobre lo que encontraréis en el museo Dalí aquí. Aunque si preferís un consejo, yo me dejaría sorprender sin indagar demasiado.

¿Dónde comer en Figueres?

Comimos en la Churraskita. La carne es sin duda la especialidad de esta parrilla argentina, y estaba muy buena, pero también deben hacer la pasta muy rica. Está en la calle paralela al museo (Plaza Gala y Salvador Dalí), donde también se encuentra la iglesia de Sant Pere, que por cierto es muy bonita tanto por dentro como por fuera, como os enseñaba en la foto de más arriba. La torre que veís asomar en la foto de la fachada del museo, es la de esta iglesia.

¿Qué ver en Empuriabrava?

De camino a Rosas, donde íbamos a dormir las siguientes 3 noches, paramos en Empuriabrava, la Venecia de la Costa Brava. Es una preciosa localidad repleta de canales, con bonitas casitas y barcos de distintos tamaños: desde barquitos de pescadores a grandes yates.

Dependiendo del tiempo que dispongáis o que os apetezca dedicar a este pueblecito, podéis recorrer la calle principal con el coche e ir parando en los distintos canales. Observrlos, tomar alguna fotografía… O también podéis aparcar, pasearlo y cenar.

Nunca llegué a buscar alojamiento en esta zona. Sin embargo, una vez conocido pensé que podría ser una buena ubicación. El problema es que supongo que será caro.

Encontraréis distintas actividades de agua y lo que es aún mejor… ¡Tiene un pequeño aeropuerto desde donde salen las avionetas para hacer paracaidismo! Debe ser precioso verlo todo desde arriba.