Acantilados de Loiba

Los Acantilados de Loiba son una maravilla. Esta zona de Galicia dicen que es la menos conocida y también la más diferente.

Nuestra visita fue a finales de junio, y vaya delicia poder ir solos por los caminos. Supongo que en pleno agosto no será igual, pero seguro que no tiene nada que ver a las aglomeraciones de otras zonas.

¿Qué ver en los Acantilados de Loiba?

En esta zona nosotros nos pasamos un día entero parando en sitios preciosos. Y seguro que nos dejamos cosas. Estas fueron nuestras paradas:

  • Playa de Ortigueira
  • Porto de Espasante
  • Vistas de los Acantilados de Loiba
  • El banco más bonito del mundo
  • Playa Picón
  • Estaca de bares
  • Bares
  • O Barqueiro
La primera parada es la Praia Morouzos en Ortigueira. Es enorme y espectacular. Merece la pena darse un buen paseo por la orilla y disfrutar de la paz de esta playa. Nosotros estuvimos absolutamente solos.
Después podéis dirigiros al mirador de Porto de Espasante, con la playa San Antón a los pies. Es una maravilla, a mi me encantó.
Acantilados de Loiba
Como os decía en post anteriores, nuestro recorrido fue ir parando y viendo tranquilamente cada playa y cada mirador. Pero podéis hacerlo aún más relajado, parándoos a tomar el sol en las playas si el tiempo acompaña. No fue nuestro caso, ya que estaba bastante encapotado. Lo que sí que es cierto, es que si os paráis bastante en cada playa, este recorrido tendréis que hacerlo como mínimo en dos veces.
A partir de aquí ya comienza el camino por los Acantilados de Loiba por una carreterita a través del campo muy estrechita.
El primer mirador es el de Pena Furada, una roca en medio del mar con un par de agujeros en el medio, formados por la erosión de las olas.
Acantilados de Loiba
Un poco más adelante encontraréis una zona de descanso que también es un mirador en el que merece la pena parar.
Continuando por la carretera de tierra, se llega al banco más famoso del mundo. Este banco se ha convertido en uno de los más fotografiados gracias a un inglés que recorrió la zona y colgó una foto de este banco de noche con multitud de estrellas. Se ha ido haciendo cada vez más famoso y dicen que incluso hay colas para hacerse la foto. Desde luego no fue nuestro caso en junio.
 Acantilados de Loiba
Tened cuidado porque hay varios bancos por la zona, no vayáis a confundiros. Desde el famoso, puede verse una piedra en el mar, similar a Pena Furada, pero solo con un agujero.
Un poco más adelante, bajando unas rocas, encontraréis otro también muy bonito.
Por esta zona hay muchas zonas de descanso con mesas y bancos de madera. Merece la pena llevarse unos sandwiches y comer por aquí con estas preciosas vistas. Nosotros no caímos en el detalle y tuvimos que bajar a la carretera general donde nos dijeron que había un sitios donde podríamos comer.
A continuación, encontraréis la playa de Picón a la que merece la pena bajar por unos escalones que llegan a ella. Está rodeada de acantilados de color oscuro y es un lugar curioso para relajarse un rato.
Acantilados de Loiba
Nosotros, de aquí seguimos a Estaca de Bares porque íbamos mal de tiempo. Pero se puede continuar hasta Esteiro donde hay otra playa. Lo que pasa es que luego tendréis que volver sobre vuestros pasos, porque la carretera no continúa.
En Estaca de Bares paramos en el mirador de la garita de bares y en el faro, pero si vais con el tiempo justo podéis omitirlo. Después de las preciosidades que habíamos visto este día, esta parte nos pareció menos importante. Eso sí, caminando desde el faro se encuentra la punta más septentrional de la Península Ibérica, pero las vistas desde aquí no son tan bonitas a las anteriores.
Acantilados de Loiba
Vistas desde la garita de Bares
Podéis tomar algo o quedaros a dormir en el Semáforo. Un hotel-restaurante con una terraza agradable.
La playa de Bares me pareció preciosa. No tuvimos tiempo de parar mucho y me dio mucha pena, porque es la típica playa en la que me tumbaría un largo rato. Además contaba con comodidades que no habíamos visto en otras playas, como duchas.
 Acantilados de Loiba
El último pueblo de A Coruña es O Barqueiro que tiene su encanto. En el puerto hay un restaurante con cristaleras que tenía muy buena pinta, por lo que podríais considerarlo si os encajara la hora de la comida.
 Acantilados de Loiba
En esta zona también debe haber unos atardeceres preciosos, dicen que desde el banco más bonito del mundo, se disfruta muchísimo. Por lo que podríais intentar cuadrar la hora si os interesa.
De esta zona no podemos recomendaros sitios para dormir, ya que tiramos directamente hacia Ribadeo. Pero como os comentaba, podría mereceros la pena hacer varias noches en Ortigueira para recorrer toda esta zona con calma.
La verdad es que fue un día un poco duro, pues aún nos quedaba hora y media de camino.
Os marco de todos modos algunas paradas que podríamos haber hecho, ya provincia de Lugo, que nos recomendaron en la casa rural de Ortigueira:
– O Fuciño do Porco: nos quedamos con muchas ganas de recorrer esta senda de acantlilados
– Viveiro
– Celeiro
– San Ciprán
– Monte San Roque
– Chavin (con algunos de los eucaliptos más importantes de Europa)
Podéis continuar con la siguiente parada de nuestro viaje: Ribadeo y sus playas.

2 pensamientos sobre “Acantilados de Loiba”

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